17 junio 2026.– La portavoz del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Jimena Delgado, ha denunciado la “voracidad destructora, administrativa y política” del gobierno de Carolina Darias (PSOE) contra los comercios históricos y tradicionales de la capital grancanaria, tras conocerse la orden de cierre que afecta ahora a la Dulcería Parrilla, un establecimiento con 120 años de historia en el corazón de Triana “que forma parte del ADN de nuestra ciudad”.
Delgado ha advertido de que “lo que está ocurriendo ya no puede analizarse como un caso aislado”, sino como “una sucesión alarmante de cierres, precintos y amenazas de clausura que están golpeando directamente a negocios familiares que forman parte de la identidad, la memoria y la vida cotidiana de Las Palmas de Gran Canaria”.
“Primero fue el Café Madrid, después la panadería Miguel Díaz y ahora la Dulcería Parrilla. Tres espacios que son historia viva de nuestra ciudad. Son lugares vinculados a generaciones de vecinos, a nuestras calles, a nuestros barrios y a una forma de entender el comercio de proximidad que el gobierno de Darias está dejando caer por acción u omisión”, señaló la portavoz popular.
La dirigente popular recordó que su grupo municipal ya llevó al Pleno en 2025 una moción para proteger los comercios emblemáticos, los oficios tradicionales, los cafés históricos y los establecimientos familiares de larga trayectoria, planteando la creación de un catálogo municipal, una ventanilla de acompañamiento técnico y jurídico, ayudas para la modernización y medidas de regularización que permitieran compatibilizar el cumplimiento de la normativa con la continuidad de la actividad.
“Esa moción fue rechazada por el PSOE y sus socios de Nueva Canarias y Podemos. Hoy vemos las consecuencias de aquella negativa. Mientras otros ayuntamientos protegen sus comercios históricos como parte de su patrimonio urbano y sentimental, en Las Palmas de Gran Canaria el gobierno municipal llega tarde, llega mal y llega solo para sancionar, clausurar o buscar las cosquillas a quienes llevan décadas levantando la persiana”, afirmó Delgado.
La portavoz popular subrayó que “nadie discute que la normativa debe cumplirse”, pero insistió en que “la obligación de una administración seria no es aparecer únicamente con una resolución de cierre, sino anticiparse, acompañar, mediar, ofrecer soluciones viables y habilitar vías para que estos negocios puedan adaptarse sin desaparecer”.
Delgado criticó además que esta situación se produce “después de 11 años de gobiernos socialistas en Las Palmas de Gran Canaria”, durante los cuales “los comerciantes no han visto una política real de apoyo, ni ayudas eficaces, ni un plan serio para proteger al pequeño comercio frente al incremento de costes, la burocracia y la pérdida de actividad en muchas zonas de la ciudad”. “Es el peor ejemplo de la asfixia del Sanchismo a los autónomos”, enfatizó.
“No solo hemos visto cómo la ciudad pierde eventos consolidados como el Womad, sino que ahora asistimos al deterioro y desaparición de empresas familiares tradicionales que han resistido durante generaciones y que forman parte de nuestra memoria colectiva”, manifestó.
“Creemos en la continuidad del comercio tradicional y también del comercio nuevo; en un gobierno que apoye a quien emprende y a quien mantiene viva una empresa familiar; que no convierta cada expediente en una amenaza de cierre, sino en una oportunidad para resolver problemas. El Café Madrid, la panadería Domingo Díaz y ahora Parrilla son ejemplos de cómo no hacer las cosas”, defendió.

